Historia del club Chiché
April 28, 2009
Por Daniel Arévalo,
Voluntario juvenil de la
Biblioteca Comunitaria Ventanas Abiertas Al Futuro
Muchas cosas perjudican y absorben a nuestros jóvenes. En este caso, no quiero sólo mencionar lo tradicional y tan usado por la prensa: las drogas, las maras o el alcohol. Hay algo mucho más problemático afectando no sólo a la juventud urbana sino, también, a la rural: la falta de comprensión y entendimiento entre nosotros mismos como guatemaltecos y, en este caso, chichelenses.
A este monstruo, que surgió sin darnos cuenta hace muchos años, no lo hemos querido enfrentar; al contrario, hemos dejado que se apodere de nosotros y robe nuestras raíces, principalmente, nuestra cultura, perdiendo y olvidándonos de lo nuestro, dejando así que nos manipule a su antojo, desde el conflicto armado interno entre el ejército y la guerrilla hasta el abuso y genocidio en contra de mujeres y niños, asilándoles de su cultura y costumbres, despreciándoles y haciéndoles de menos, obligándoles a ocultarse del medio social. Es así como este monstruo se abrió paso poco a poco entre nuestra gente indígena, rica en su folclor original. Al hablar de folclor me refiero a sus costumbres, bailes y por supuesto, a su vestimenta, a sus trajes originales. Pero, a pesar de todo, hay jóvenes que, abriendo los ojos ante las posibilidades concretas para superarse, luchan contra ese monstruo y se dan cuenta de que sí se puede ganar esta batalla.
Tengo 24 años. Soy guatemalteco; más que eso, soy un chapín feliz y orgullosamente chichelense y latino. Vivo en el departamento del Quiché en el occidente del país. Nací en uno de los pueblos más hermosos y originales del departamento y del país llamado Chiché, que significa “entre árboles”. Como muchos jóvenes, en mi tiempo libre soy voluntario en la Biblioteca Comunitaria Ventanas Abiertas al Futuro de Chiché. Allí soy líder juvenil, participando con los jóvenes en actividades que benefician a nuestra comunidad y municipio: limpieza de nuestro parque o plaza como le llamamos acá, actividades deportivas, pintura de murales para transmitir mensajes de solidaridad e interculturalidad, desarrollando diferentes talleres de liderazgo juvenil, asistiendo a campamentos juveniles que abren nuevas aventuras y experiencias para los chicos y chicas, transmitiéndoles de forma educativa nuestras realidades actuales. Logrando, paso a paso, que esto se extienda a nivel nacional y mundial, estamos juntos desde hace ya un tiempo; lo he logrado al escucharles y compartirles mis experiencias.
Soy maestro de Educación Física y estudio Psicología Clínica. Utilizo estas herramientas para poder lograr mis objetivos no sólo conmigo mismo sino con los chicos y chicas del Club Mano a Mano, que hemos organizado conjuntamente en la biblioteca. En el club, estamos desarrollando ahora una actividad de debate, donde están logrando expresar sus ideas sin ninguna pena y restricción, haciendo comentarios constructivos, defendiendo su punto de vista, dialogando y formulando propuestas que benefician a nuestro municipio, propuestas realmente buenas e interesantes tales como la construcción de un mercado más amplio para que nuestro parque no se vea tapizado de ventas y basura, la construcción de un kiosco a medio parque, impulsar el reciclaje para mejorar y cuidar nuestro medio ambiente y el mejoramiento de áreas deportivas. Por supuesto, todo esto se logra con la ayuda de la motivación de nuestra Directora de Biblioteca, la Bibliotecaria y, también, por la buena amistad con personas extranjeras que visitan y colaboran con la biblioteca. Nosotros, jóvenes voluntarios, les hacemos ver la importancia de la comprensión y entendimiento entre ellos, tanto como la importancia de no dejar que nuestras raíces (nuestros bailes, tradiciones, costumbres, nuestros diferentes trajes típicos y diferentes dialectos) desaparezcan y mueran y procuramos hacerles ver que no hay mejor manera de trabajar en equipo que la que sabiendo de dónde somos, hacia dónde vamos, de qué cultura venimos, explotando nuestros conocimientos folclóricos y sintiéndonos orgullosos de ser chichelenses.
Y al escuchar Biblioteca comunitaria, esto significa que acá, con nosotros, no hay distinción: la entrada es para cualquier persona que le nazca entrar, educarse y participar. Escuchar sus puntos de vista, risas, ideas y propuestas, su manera de expresarse en su dialecto es una experiencia mágica o, diría yo, mística.. Así me doy cuenta que también hacen lo suyo para que no se pierda lo nuestro, sabiendo que están divirtiéndose y aprendiendo jugando; son adolescentes explotando poco a poco sus habilidades y cualidades. Porque es así como, en mi opinión, tendría que ser el aprendizaje jugando-aprendiendo-divirtiéndose. Con todo ello, logramos hacerle ver al mundo entero que estamos descubriendo y afirmando que nuestra mejor arma es la juventud: ayudándoles a expresarse, haciéndose escuchar ante el mundo, inculcándoles de forma constructiva y educativa que el conformismo no tiene que ser parte de ellos, motivándoles que si hoy algo les salió bien a la próxima tendrá que salirles mucho mejor, sintiendo orgullo de ellos mismos, sintiendo ese sentimiento de satisfacción por haber logrado algo para bien de su comunidad y municipio, preparándolos para que se den cuenta que son una pieza clave dentro del Club Mano a Mano y, principalmente, de la sociedad global. Es así como construimos un camino por donde se darán cuenta que para el éxito y búsqueda de oportunidades deben explotar sus cualidades de liderazgo dentro de su propio municipio para que otros jóvenes se involucren dentro de las actividades que ellos proponen, apoyándolos y siguiéndolos, dejando así un legado al futuro grupo del club. Por supuesto, eso no quiere decir que los jóvenes adultos ya no participen; ellos también juegan un rol importante y hasta se diría que clave porque un joven adulto influye en la comunidad. Y uno de nuestros principales objetivos es que los jóvenes encuentren estímulo para buscar oportunidades en su comunidad, municipio, e, incluso, a nivel nacional e internacional.
Ventanas Abiertas al Futuro forma parte de una red de más de 60 bibliotecas comunitarias establecidas en Guatemala y Honduras con el apoyo de la Fundación Riecken. Para más información acerca del trabajo que realizan estas bibliotecas, y acerca de la fundación Riecken, visita la página
www.riecken.org
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